La ilusión
Todo comenzó con la ilusión de un futuro próspero, en un país donde entonces era viable materializar cualquier sueño. A comienzos de los años 80 fuimos trasladados a Venezuela para ser parte del equipo extranjero que iba a administrar una de las obras más importantes del país: la represa Uribante Caparo. San Cristóbal nos acogió.













